La literatura de regazo se ha producido y trasmitido siempre muy ligada a las funciones de cuidado de las mujeres, pero despojándolas al mismo tiempo de control sobre su importancia cultural y la expresión de sus propias vivencias. El proyecto combina talleres de lectura compartida con primera infancia y un registro de la experiencia que inicie una recopilación de folclore e imaginario cultural común al grupo, en formato artístico y con autoría comunitaria. Está subvencionado por el Ministerio de Igualdad, a través del Instituto de las Mujeres.
Toma su nombre del ensayo publicado en 2016 por la editorial Pantalia